Sin embargo, Sánchez ignoró por completo su petición de ayuda y no tomó ninguna medida para evitar su desahucio. Solo tras ejecutarse el lanzamiento y estallar la presión mediática, el presidente pasó a utilizar la tragedia de Maricarmen para atacar a la oposición.
Aquí lo explicó claramente: “No he recibido ninguna contestación”.













