Hace unos meses Lobato se compró un Tesla Model 3 y ha venido documentando en vídeo cuál es su experiencia con un coche eléctrico. Esta vez deja su Tesla en el garaje para probar el bicho de Porsche.
La mayor diferencia con respecto al Tesla Model S Performance es que tiene dos marchas. Cuando el motor del tesla empieza a girar fuera de la zona de potencia óptima, el Porsche cambia de relación y lo mantiene más tiempo en la zona dulce. Los coches eléctricos no suelen tener marchas porque entre 0 y 150km/h (aprox) no tiene ninguna utilidad, ya que el rango de utilización óptimo de un motor eléctrico es mucho más amplio que el de uno de combustión.
Aquí tenéis una drag race que pone a estos dos bichos cara a cara.
Pero ojo, el Porsche Carrera Turbo S con motor de combustión es aún más rápido. Vídeo con drag race entre los dos tras el salto.
El Tesla es un GT, un coche amplio, muy potente, con mucha autonomía para ser eléctrico y mucho espacio de carga. El Porsche es un deportivo, con menos autonomía, menos espacio, tan potente como el Tesla, pero más ágil, y con un as bajo la manga: una caja de cambios de dos marchas. Esto es lo que va a marcar la diferencia, ya que cuando el Tesla deja de tener chicha porque el motor eléctrico sale de su rango óptimo de giro, el Porsche engranará la marcha superior y se distanciará lo suficiente para poder decir que es más rápido.
Veía venir hace tiempo las cajas de cambios en los coches eléctricos deportivos, pero no pensaba que llegarían tan rápido.
Sea como sea veo que la diferencia de rendimiento en línea recta es tan pequeña, que seguramente Tesla no tenga ningún problema en volver a ponerse por delante con la inminente versión Plaid de su buque insignia. Y sin necesidad de caja de cambios.
En circuito el Porsche humillará al Tesla, pero lo cierto es que en cosas como potencia pura, autonomía, habitabilidad, maletero, precio… sale perdiendo.