
El padre de una niña de dos años que murió atropellada el año pasado en la localidad de Meijel, en los Países Bajos, arrojó una silla en dirección al juez durante una audiencia. El gesto se produjo justo después de la lectura de la sentencia que condenó al conductor responsable del accidente a 120 horas de servicio comunitario.
El hombre, un ciudadano polaco de 33 años, fue declarado culpable del siniestro que acabó con la vida de la niña y también de sus abuelos, de 67 y 64 años. El caso se juzgó en el tribunal de Roermond. Dos semanas antes de la decisión, la Fiscalía había solicitado una pena de 15 meses de prisión. Tras el anuncio de la sentencia, el padre de la víctima reaccionó lanzando una silla que cayó al suelo cerca del magistrado. Agentes de policía presentes en la sala de audiencia retiraron al hombre antes de que se produjeran más incidentes. @jetss





