
La reducción busca un equilibrio más sano entre trabajo y vida personal. Puede parecer un ajuste pequeño, pero semana a semana se nota: más ocio, familia, formación o descanso. De ahí su mejora del bienestar. Ahora bien, no todas las actividades podrán bajar automáticamente a 37,5 horas. Según explicó el abogado laboralista Juanma Lorente en su canal, habrá sectores que, por la naturaleza de su actividad, mantendrán las 40 horas. Para esos casos, la norma prevé una compensación: 12 días adicionales de descanso al año, equilibrando el total anual de horas con el estándar legal. @eldiario















