Six – seven.

El esquiador británico Gabriel Gledhill protagonizó una de las historias más insólitas de la Copa del Mundo de esquí de fondo en Oslo tras completar la exigente prueba de 50 kilómetros completamente borracho. El deportista, de 23 años, terminó en la posición 67 después de haber aceptado bebidas alcohólicas que le ofrecían los aficionados a lo largo del recorrido. @elmundo








