

Más allá de la contención hormonal, la raíz actúa como un interruptor de encendido para la maquinaria celular que se ha quedado dormida. El análisis de Han identifica al glucósido de tetrahidroxistilbeno (TSG) como el “principal componente farmacológicamente activo” responsable de la regeneración. Este compuesto activa dos vías de señalización cruciales con nombres peculiares: Wnt/β-Catenina y Sonic Hedgehog (Shh), que son las que gobiernan la formación del cabello. Al estimular estas vías, el PMT impide la muerte celular programada de las células capilares y fuerza a los folículos a entrar en la fase anágena —la etapa activa de crecimiento—, prolongando su ciclo vital y retrasando su envejecimiento. @elconfidencial





