Un hombre caminaba tranquilamente, el sol le daba de lleno y el ligero viento jugueteaba con la visera de su gorra roja. No se metía con nadie, solo avanzaba por la acera pensando en sus cosas. De repente, un cuervo bajó en picado, abrió las alas y le arrancó la gorra MAGA de la cabeza con un golpe seco. @eldiario