
Se considera que los cerebros de las personas que acumulan tau de manera anormal -al igual que el péptido amiloide-β- más probabilidad de desarrollar alzhéimer. Esa característica es la que tuvieron en cuenta para la muestra del novedoso estudio. Con 296 adultos incluidos en el Harvard Aging Brain Study, de entre 50 y 90 años, estudiaron su evolución. Cada uno de los participantes dispuso de un medidor clave: un podómetro.
Los investigadores del Mass General Brigham Hospital (EE UU), que han publicado recientemente su extraordinario hallazgo en Nature Medicine, se detuvieron en la vinculación de la actividad física y la evolución del deterioro cognitivo. La hipótesis que comprobaron es que, al realizar más ejercicio, se enlentece el proceso de acumulación de tau, es decir, las neuronas tardan más en dañarse. @nationalgeographic
