
La nueva firma de Renfe contará con conductores en nómina y una flota de 50 a 100 autocares. Estos efectivos serán utilizados en planes sustitutivos del tren, como los que se han contratado con empresas externas para mantener abierto el servicio entre Madrid y Sevilla tras el accidente de Adamuz; el activado en la Madrid-Malaga por el desprendimiento de un talud a la altura de Antequera (Málaga), y los servicios de autobús que funcionan en Barcelona tras los siniestros de enero. @elpais











