En España la pistola de los policías está más de adorno que otra cosa. Son prácticamente disuasorias. Hay más miedo a usarlas que a morir por no usarlas.

“Esta adjudicación confirma una actuación irresponsable por parte del Ministerio del Interior, que ha preferido un ahorro puramente contable a la hora de elegir un arma esencial para el trabajo diario de los policías nacionales. Se ha elegido la pistola más barata, no la más adecuada. Es incomprensible que el arma con la que miles de agentes se juegan la vida quede condicionada a un criterio económico en lugar de un criterio técnico”, lamenta el sindicato. @20minutos






