Si “la convivencia mataría la relación” es que… no hay relación.

Si "la convivencia mataría la relación" es que... no hay relación.

La pareja que usan de ejemplo es bastante particular, y quizás tenga sentido que vivan separados.

Lo que empezó en pleno postconfinamiento es ahora una pareja estable que se ve casi a diario, viaja junta a Colombia (de donde es Carolina) o a Euskadi (donde está la familia de Zapata) y compagina a la perfección vida común y vida individual, porque no comparten casa. “Yo tengo dos hijos, con los que vivo, y no me parece justo que Zapata, que nunca ha querido tener hijos, tenga que vivir con los míos”, explica Carolina. “Además, como empezamos a salir un poco mayorcitos –ella tiene 49 años, él 50– cada cual tiene su ritmo de vida, sus costumbres, su orden y su desorden, y así los respetamos”. @20minutos

Pero la pareja LAT por definición es aquella que vive por separado por puro gusto.

“Y luego tenemos un quinto tipo, que son aquellas parejas que no viven juntas porque quieren mantener su independencia. Son un 7% del total, pero son los auténticos LAT“, explica el sociólogo, coautor del único estudio sobre este fenómeno en España.

Si "la convivencia mataría la relación" es que... no hay relación.