

La situación ridícula más representativa sería tener que considerar “presunto” a alguien al que has visto con tus propios ojos cómo atraca a tu madre a punta de navaja.
Si tienes acceso a indicios claros o pruebas, estás en tu derecho de considerar a Zapatero un ser despreciable.
Pero hay que tener cuidado con esta reflexión, ya que el ejemplo que pone como “situación ridícula” es precisamente el que permite separar de sus hijos a los padres acusados por vioIencia de género, sean o no culpables.













