
Vestido con una camisa blanca y un sombrero de paja de una marca de whisky, Jacobo Cabezas es coreado por sus amigos en la Feria de Málaga. Entonces sopla por una boquilla hasta que aparece un número en una pantalla: 0,41. “Danger”, avisa una luz roja. Es la prueba de alcoholemia que se hizo el joven esta semana en uno de los seis alcoholímetros instalados en el real y cuyo vídeo él mismo subió a Tik Tok. @elpais




