Y para sorpresa de nadie… Era un Dacia de combustión.

Hay muchos tipos de fraude. Fraude no es solo robar dinero público. Fraude también es ser como Pablo Fernández.
Pablo está solo, delante de una cámara. Pablo hace como que está mirando a un público inexistente. Pablo es una mentira, un actor, un fraude. Era un hombre, ahora es político.
Añadidle “tico” al final de cada “poli”.

“Él me dice: ‘parece mucho, pero es poco, déjalo en el banco’. El bonus fue más de un millón, sí, pero más del 50% ¡pam!, Hacienda. 10% para el mánager, motos de entreno…”, apuntó Márquez en una entrevista en El pódcast de final de mes, transmitiendo una humildad que sorprende en una estrella de su calibre. @elespanol
