
Los agentes de la Policía Nacional que controlaban el acceso a la cárcel de Badajoz se dieron cuenta de que una mujer que entraba a ver a su marido estaba muy nerviosa. Tuvieron que llevarla al hospital para descubrir que se había introducido 440 miligramos de cocaína en la vagina para tratar de introducir esta droga en el centro penitenciario. Ha sido condenada a año y medio de prisión por estos hechos. @hoy









