
Dónde y cómo funciona. Según cuenta el Ministerio de Transporte de la República Checa, el tramo elegido para el ensayo es un fragmento de 47 kilómetros de la autopista D3, entre las localidades de Planá nad Lužnicí y Úsilný, en las proximidades de České Budějovice. A lo largo de ese recorrido se instalaron 42 señales variables de velocidad, con un coste total de alrededor de 2,2 millones de euros, que pueden mostrar tres límites distintos:
- 150 km/h cuando todo está en orden.
- 130 km/h en modo general.
- 100 km/h cuando las condiciones se complican.







