
Según el estudio, la asistencia a las salas ha sufrido un colapso histórico. En 1966 se vendieron 403 millones de entradas en España, de las cuales más de 100 millones correspondían a películas nacionales. En 2024, la cifra total cayó hasta 72,9 millones de entradas, con apenas 13,6 millones para cine español. La frecuencia media pasó de 12,4 visitas por persona y año a solo 1,5, lo que refleja no solo una pérdida de espectadores, sino la desaparición del cine como hábito social estructural. @Libremercado








