Que la gente es muy valiente de boquilla, pero cuando los nervios entran en escena, nos volvemos un poco inútiles y nos podría liquidar hasta Echenique en patinete.
Que la gente es muy valiente de boquilla, pero cuando los nervios entran en escena, nos volvemos un poco inútiles y nos podría liquidar hasta Echenique en patinete.

La proyección internacional de Barcelona ha pasado, en pocos años, de estar dominada por el proceso independentista, con las grandes manifestaciones de la Diada o las imágenes del referéndum del 1-O, a presentar unas cifras demográficas que la emparentan con las grandes capitales europeas multiculturales. Hace dos décadas hubiera sido casi imposible pronosticar datos como los que actualmente exhibe la ciudad, que ya cuenta con un porcentaje mayor de población extranjera que española en la franja de 25 a 39 años. El número total de inmigrantes ha pasado de representar únicamente el 5% en el año 2000 a más de un 31%, es decir, prácticamente uno de cada tres barceloneses. @elmundo


Todo sucede a velocidad de vértigo. El piso aparece en el chat con su precio de venta, el alquiler estimado, y la rentabilidad prevista que puede obtener el inversor si decide comprarlo. A partir de ahí, cada minuto cuenta: los interesados envían un correo electrónico y dicen que lo quieren —generalmente para arrendarlo— basándose en la información que la empresa les transmite: metros cuadrados, habitaciones, zona de la ciudad donde se encuentra, año de construcción, si necesita algo de reforma, y las comisiones a abonar a los intermediarios. Luego, las empresas que los ofrecen hacen un sorteo o llaman a los candidatos según el orden de peticiones. Unas horas después, la operación está cerrada: inmueble adjudicado, se informa al resto. @elpais
