Esto va a pasar o está pasando ya en Europa.
Contexto: El-Sayed ha hecho varias declaraciones criticando que ciertos estados hayan "prohibido" la Sharia.
En sus declaraciones, asemeja esas prohibiciones a otras manifestaciones de supremacismo blanco. En esta entrevista le preguntan por ello y afirma que la Sharia es equivalente al derecho canónico cristiano y que por tanto prohibirla es discriminatorio.
El-Sayed viene a decir en la entrevista que la Sharia que se está prohibiendo solo regula el cómo la población musulmana practica su religión en la esfera privada, lo cual está lejos de ser verdad. En todo caso, no hay ningun estado en EE.UU. donde no exista la libertad de culto.
Concretamente hace referencia a la prohibición de la Sharia en Oklahoma. Pero ¿qué se prohibió exactamente? ¿Se restringió de alguna manera la libertad de culto en la esfera privada de los musulmanes?
Lo que decía esa prohibición es que los jueces debían fundamentar sus decisiones en el derecho estadounidense, federal o estatal. No podían utilizar ni tener en consideración la Ley Islámica.
El detalle polémico es que se intentó prohibir que cualquier tribunal tuviera en cuenta referencias a la Sharia, incluso en asuntos privados, por ejemplo cuando dos ciudadanos lo han acordado voluntariamente y su aplicación podía ser compatible con la ley estadounidense.
El Tribunal Federal de Apelaciones señaló que esa distinción suponía un trato desigual entre religiones, y finalmente en 2013 un tribunal federal declaró inconstitucional la enmienda y prohibió definitivamente su entrada en vigor.
Sin embargo, más allá de que la inconstitucionalidad de la prohibición de Oklahoma esté bien aplicada, creo que merece la pena entender las diferencias que existen entre la Sharia y el derecho canónico ya que la comparación es una tremenda falacia.
El derecho canónico regula la vida interna de la Iglesia, los sacramentos y la disciplina religiosa. La Sharia invade la vida privada, regula la vida civil, familiar y personal (matrimonio, herencias, sexualidad) y puede imponer un sistema judicial y penal con castigos físicos.
Para sorpresa de nadie, la jurisprudencia islámica clásica establece, por ejemplo, derechos y obligaciones diferentes para hombres y mujeres, algo incompatible con valores y leyes occidentales si la Sharia se incorporase a la legislación estatal.
La Sharia tiene una dimensión judicial y penal que abarca tribunales, procedimientos y castigos por "delitos religiosos" como las relaciones sexuales ilícitas, con penas que pueden incluir azotes, amputaciones y hasta lapidación.
No se puede juzgar lo de Oklahoma como una ley con ánimo estrictamente discriminatorio. Como mínimo habría que contemplar que se intentaba prevenir conflicto con los principios de democracias liberales (igualdad jurídica, libertad individual y separación entre religión y Estado).
Concretamente se teme: la desigualdad entre hombres y mujeres también en la esfera privada, coacción dentro de las comunidades religiosas, justicia paralela, debilitamiento de derechos individuales, y legitimación de normas penales incompatibles con los derechos fundamentales.
Esto no es cogérsela con papel de fumar. Pongamos un caso real: en 2010 una mujer de Nueva Jersey denunció a su marido musulmán por abusos sexuales y violencia doméstica.
El juez de primera instancia reconoció que el marido había vioIado a su mujer, pero consideró que el marido por sus creencias religiosas podía no haber tenido la intención criminal necesaria para cometer agrеsión sеxual.
Por suerte el tribunal de apelación revocó esa decisión y dejó claro que las creencias religiosas del acusado no justifican un tratamiento diferente ante la ley. Sin embargo esa tensión entre libertad religiosa y derechos individuales es absolutamente real.
El tipo derrocha cercanía y buenas maneras.
Empezamos bien. Abdulrahman el Sayed, la nueva estrella demócrata en el Senado, se niega a responder las preguntas de un compañero de Sky News, le pone las manos encima y dice que la prensa internacional le importa un bledo porque no le da votos. Se va sin responder. @alandete



La frase que titula el post es de Charlie Munger. Resume su idea de que el comportamiento de las personas y los sistemas es, en gran medida, predecible si miras qué se premia o castiga realmente.