Quizás demasiado…
Cuando se siente en peligro, este insecto dispara una mezcla hidroquinona y peróxido de hidrógeno desde una glándula situada en su recto. Esta reacción química es extremadamente exotérmica, elevando la temperatura del líquido resultante hasta los 100º.
Algunas especies africanas pueden dirigir el chorro en un rango de 270º y apuntar al atacante con alta precisión.

El perfil de los asistentes es de “gente de muchísimo dinero, gente muy poderosa, con negocios legales o ilegales”. “Hay ambulancia y servicios médicos”. Pero lo más sorprendente es la aparición de la Policía. “En dos o tres fiestas de las que he estado ha habido registros. En algunas fiestas se corre muchísimo la voz y en una aparecieron un montón de coches y hubo una redada supergrande, encontraron de todo dentro de la casa”. De hecho, en una de ellas, y por razones aparentemente desconocidas, apareció un cadáver flotando en la piscina. @diariodemallorca
