trapagarán

Salud busca a los posibles clientes de una trabajadora sеxual con tuberculosis en Bizkaia.

Se pide a cualquier persona que haya frecuentado el establecimiento que acuda a su centro de salud.

Salud busca a los posibles clientes de una trabajadora sеxual con tuberculosis en Bizkaia.

Las autoridades sanitarias del País Vasco han activado un dispositivo de rastreo para localizar a las personas que pudieron mantener contacto estrecho con una trabajadora sexual diagnosticada de tuberculosis pulmonar en un club de alterne de Trapagaran (Bizkaia). La mujer ya está recibiendo tratamiento médico y el caso se encuentra bajo seguimiento de Salud Pública. @antena3

Salud busca a los posibles clientes de una trabajadora sеxual con tuberculosis en Bizkaia.

Me ha recordado a la peli Villviciosa De Al Lado. En ese caso tocaba la lotería en un puti y los clientes tenían miedo de reclamar el premio.

Salud busca a los posibles clientes de una trabajadora sеxual con tuberculosis en Bizkaia.

¿Por qué ante un caso flagrante de allanamiento de morada, no se expulsa a los allanadores?

Te mando una de lo que parece otra historia de seres bioluminiscentes en propiedades ajenas. El pobre sobrino del dueño tiene que quejarse con la pertinente coletilla, no sea que se le tache de rasista: “No me importa ni la raza ni la procedencia de estos okupas. Ellos tendrán derechos, no lo dudo, pero estos se acaban cuando pisotean los derechos de los demás como han hecho con mi tío“. @ ElReyChino

¿Por qué ante un caso flagrante de allanamiento de morada, no se expulsa a los allanadores?

Manda huevos que los familiares tengan que movilizar a los vecinos porque la justicia está a por uvas…

[…] Una vez alertado de la okupación, José Antonio, acompañado de la policía municipal, acudió al inmueble donde uno de los okupas les presentó un contrato de alquiler de la casa. “¿Quién les ha firmado a ustedes este contrato? ¿Mi tío?”, preguntó estupefacto este hombre, mecánico de profesión, que dio sus primeros pasos en la mecánica en el patio de esta finca familiar. “Al final, la policía les requirió el contrato y pudieron comprobar que era totalmente falso por lo que creo que se les va a imputar un delito de allanamiento de morada”, apuntó este hombre que precisamente estaba reparando la vivienda y acondicionando algunos servicios básicos “para cuando viniera mi tío. La vivienda no estaba abandonada y yo venía realizando reparaciones para acondicionar la casa pero no está en condiciones para que residan niños. Por no tener, no tiene ni ducha”, subrayó José Antonio que ahora teme por el futuro de la herramienta, de importante valor económico, que se ha quedado en el interior del inmueble. “A estas alturas sería un milagro que aún estuviera. Mucho me temo que ya la hayan vendido, aunque lo que más me duele es que se habrán desecho de documentación y de efectos familiares de gran valor sentimental”. […] @deia