
Los diez pacientes, de entre 1 y 24 años, procedían de cinco hospitales de China y todos ellos presentaban una forma genética de sordera o pérdida auditiva grave causada por mutaciones en el gen OTOF. A los seis meses, todos los participantes experimentaron una mejora auditiva considerable, con un volumen medio del sonido perceptible que mejoró de 106 decibelios a 52. @ABC
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