Ese tic nervioso en el párpado, llamado mioquimia orbicular, es una contracción involuntaria del músculo ocular. No es grave… pero sí es una señal de tu sistema nervioso alterado.
En personas con trauma o hipervigilancia, el sistema simpático (de lucha o huida) está sobreactivado. Esto provoca descargas eléctricas erráticas en nervios periféricos como el facial (VII par craneal), generando esos temblores en el ojo.
Es más común cuando estás en estado de alerta constante, mal duermes o reprimes emociones por demasiado tiempo.
No es un simple “estrés”: es tu cuerpo diciendo que ya no puede sostener más tensión interna.
Van der Kolk (2014) explica que el trauma no expresado se manifiesta como síntomas corporales menores… que se vuelven repetitivos cuando no escuchamos.
Estudios en neurooftalmología (Martínez-Conde & Macknik, 2007; Szabó et al., 2021) respaldan que estas mioquimias aparecen cuando hay hiperexcitabilidad nerviosa, típica de sistemas que han estado demasiado tiempo en modo supervivencia.
Tu ojo no se mueve solo. Está liberando una carga acumulada.
Van der Kolk (2014), Martínez-Conde & Macknik (2007), Szabó et al. (2021)
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