
Están esperando al profeta de los fakin burpees, al pseudogurú financiero que vende con insultos y descalificaciones la promesa de una vida alejada de los “fakin mileuristas” y la “fakin panza”. Se llama Amadeo Llados y tiene 32 años, 1,3 millones de seguidores en Instagram, muchos tatuajes y –dice– varios coches de lujo y una casa en Miami. Su modelo de negocio es peculiar: promete ingresos extraordinarios a sus seguidores si pagan una mensualidad de 50 euros y dedican parte de su tiempo a promocionar su contenido y conseguir así nuevos “afiliados”. @eldiario






