
Un pequeño municipio de la Sierra Norte de Madrid se convierte en el epicentro de una insólita paradoja electoral. Madarcos, la localidad más pequeña de la Comunidad de Madrid con apenas seis decenas de vecinos empadronados, descubre que en el censo del voto exterior figuran más votantes inscritos que habitantes residen en sus propias calles. Este fenómeno responde a la aplicación de la denominada ‘ley de nietos’, enmarcada en la Ley de Memoria Democrática aprobada en 2022, que otorga la nacionalidad española a descendientes de emigrantes y exiliados. @cope

Cristian Campos: “El voto de la inmigración siempre es identitario. Esta idea que tiene el PP de Madrid de que la inmigración latina les votará a ellos porque huyen del socialismo es totalmente equivocada. Van a votar por motivos identitarios, no por motivos ideológicos. Creo que deberían tomar nota”.














