

Los presos de larga duración a punto de ser excarcelados tienen dos grandes inquietudes relacionadas con la familia y con el trabajo. Las dos preguntas habituales son: ¿cómo me recibirán los míos? y ¿Quién me empleará con los antecedentes que tengo? @elespanol


“Disolví las pastillas machacadas en agua con azúcar y se las di para que bebieran. Antes de poner los cuerpos en el fuego comprobé que no respiraban, estaban ya muertos. No se enteraron de lo que iba a pasar. Confiaron en mí. No hubo miedo ni dolor ni ningún tipo de sufrimiento”. Con estas palabras, Bretón describe el instante en el que acabó con la vida de sus hijos en la finca Las Quemadillas. @antena3
Los mejores chollos en Chollometro