
Una de ellas fue una noria en Italia por la que pagó 1,4 millones de euros en Vieste, en la región de Apulia, a través de una sociedad creada en ese país. En el país transalpino gozan de una gran popularidad en los pueblos, por lo que la rentabilidad era mucho más elevada que por la compra de un apartamento. Le dijeron que en cuatro años la tendría más que amortizada. Pero picó el anzuelo. @elmundo








