La idea era muy simple, pero llegó en el momento perfecto. En un mercado casi vacío, iBeer se volvió uno de los primeros éxitos virales del App Store, alcanzando cerca de 90 millones de descargas y generando, en su pico, entre 10.000 y 20.000 dólares por día.
No hubo rondas de inversión ni una startup escalando en Silicon Valley. Cuando el fenómeno pasó, Sheraton tomó otra decisión: cerró el ciclo y se fue a vivir a un campo en España. @emprehouse
