Ball Scratch Simulator es un juego de infiltración completamente absurdo cuyo objetivo es simple: rascarse discretamente los testículos en lugares públicos sin ser descubierto.
Cuanto más numerosos sean los testigos, más difícil será el desafío. Hay que esperar a que la gente aparte la mirada, elegir el momento adecuado… y evitar que tu nivel de sospecha explote.
El desarrollador promete seis entornos diferentes, objetos por desbloquear, un sistema de puntuación con clasificaciones mundiales e incluso un modo VR, donde habrá que reproducir el gesto en realidad virtual.
El juego se anuncia para este mes en Steam.
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