Si escuchas el discurso de Irene Montero pidiendo una sustitución racial en España (porque no le gusta cómo vota la gente) en alemán y a ella con un mostachito, todo tiene mucho más sentido.

Venimos de aquí.

Ha llamado la atención al otro lado del charco, así que… éxito.

Si escuchas el discurso de Irene Montero pidiendo una sustitución racial en España (porque no le gusta cómo vota la gente) en alemán y a ella con un mostachito, todo tiene mucho más sentido.