
Según queda reflejado en la sentencia, adelantada por el diario Información y consultada por ABC, el tribunal le ha dado la razón al padre que reclamaba la extinción de la pensión de alimentos que abonaba a su hija de 28 años, al considerar que la joven ya dispone de independencia económica gracias a un trabajo estable, «lo que hace innecesario que continúe percibiendo la ayuda paterna».
De acuerdo con lo relatado en el fallo, el hombre, que percibe una pensión por incapacidad permanente de 783 euros al mes, solicitó que se revisaran las medidas fijadas en su momento tras el divorcio, apuntando que la situación de su hija había cambiado de manera sustancial.
Después de revisar toda la documentación, los magistrados dan por válido su tesis después de comprobar que la hija del denunciante lleva desde julio de 2020 trabajando con contrato indefinido en una fundación, con un salario anual de 13.754 euros, que en 14 pagas son unos 975. Es decir, cobra más que su padre discapacitado, según estos datos. @abc

Extra: Ya sabéis la pregunta.