Una persona sola pasaría de 733,60 a unos 836 euros al mes y podrían pedirlo los hogares que hoy superan ese límite de ingresos.

El artículo 13 de la Ley 19/2021, del ingreso mínimo vital (texto publicado en este BOE), establece que la renta garantizada de quien vive solo “ascenderá al 100% del importe anual de las pensiones no contributivas fijadas anualmente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado, dividido por doce”. Por eso el IMV no tiene una revalorización propia y sube lo mismo que la pensión no contributiva (la de mayores de 65 años o con una discapacidad del 65% o más, que no tienen derecho a una contributiva y cuentan con pocos ingresos). @noticiastrabajo










