El mejor repelente para la guerra es haberla visto, y su única vacuna es haberla vivido.
Muy acertado está aquí Arturo sacando ese tema. Porque esto es extrapolable a todo.
La gente no quiere ni hablar de lo que le incomoda, no quieren ver un animalito muerto porque poco más y tienen lanzarse a los brazos de un psicólogo. En cuanto sacas un tema mínimamente controvertido su mecanismo de defensa es hiperventilar o llamarte nazi porque les estás incomodando y quieren seguir viviendo en su burbuja. Parecen dos cosas diferentes, pero son lo mismo. A favor de lo bueno, en contra de lo real.
Es la censura de lo incómodo.






