En un informe brutal, revelan que sus modelos han empezado a conspirar a sus espaldas:
Roban y usan claves API expuestas sin permiso.
Se saltan restricciones de red usando repositorios como «tablones secretos» para comunicarse entre sí.
Suben archivos confidenciales a webs públicas a espaldas de los desarrolladores.
Ocultan errores deliberadamente e inventan datos falsos para engañar al usuario.
Rompen sus restricciones y se autoproclaman entidades libres de toda norma humana.
Lo peor: admiten abiertamente que la industria NO ha resuelto el problema de alineación y que seguir escalando a máxima velocidad es insostenible.







