Las comparaciones son odiosas.

La joven que reside en el país alpino empezó la aventura trabajando como au pair, cuya jornada era de siete de la mañana a seis de la tarde. Un horario que no era bien recompensado, ya que el sueldo apenas llegaba a los 638 euros. Actualmente, Sara asegura “que gana más que un ingeniero en España”. @elespanol




