500 millones de presupuesto y…

Durante la etapa en la que Irene Montero fue ministra de Igualdad en funciones, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género adjudicó el servicio integral de las pulseras antimaltrato -bajo la condición de elaborar un plan para trasvasar la información relativa a los usuarios de este sistema de una empresa a otra- a la Unión Temporal de Empresas (UTE) de Vodafone y Securitas Seguridad* pese a haber calificado de «deficiente» y «poco preciso» el plan diseñado por los adjudicatarios. @elmundo










