
La investigación, liderada por los profesores Ángel Ruiz-Valero, Ángel Enrique Salvo-Tierra y Jaime Pereña-Ortiz, concluye que Málaga dispone de menos árboles que Sevilla y, por tanto, obtiene menos beneficios ecosistémicos asociados al arbolado, como sombra, reducción de contaminantes atmosféricos, captura de dióxido de carbono o mejora del confort térmico. @cadenaser








