Nogueras se acercó al Pontífice y le habló en inglés: “Su Santidad, como Gaudí, soy catalana. Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto. Espero que disfrute su visita a Catalunya, mi nación”.
Ha durado más el saludo de Míriam Nogueras al Papa que la República Catalana.
Esta gente es capaz de conseguir que alguien como yo sienta algo de simpatía por el Papa. Y eso tiene mérito.











