
No voy a defender al descarado que le suelta esa ordinariez. Ta feo, sobra. PERO:
Me niego a aceptar esta psicosis colectiva en la que nos están forzando a vivir.

- Se ponen ropa mega apretada que muestra cada pliegue del cuIo hasta niveles moleculares de forma claramente intencionada, y lo hacen por razones más sexualizantes que deportivas, porque al llegar a casa irónicamente se cambian con algo más sueltito y cómodo.
- Un tipo maleducado rompe esta psicosis y dice “eh, tú, la que me está metiendo el culo en los ojos: vaya culazo”, sin acercarse a ella o intimidarla de ninguna manera, y de repente una pulsión ultracínica empuja a esta mujer a hacerse la ultraofendida.
No compro ni compraré jamás esta chorrada. Si salgo a correr con ropa diseñada específicamente para marcar todos los pliegues de mis cojones, y una tía (o un tío) me dice “fua, tremendo poIIón”, igual ha llegado la hora de repensar mi estética deportiva estúpida e innecesariamente sexual y si me molestan este tipo de comentarios/miradas/atenciones me pongo algo más apropiado para el deporte y menos apropiado para poner palote al personal.
Moraleja: Si no te gusta llamar la atención, si no te gusta que te sexualicen… no hagas por llamar la atención y no te sexualices. No vayas contando billetes por las 3000 viviendas si no eres Goku o Superman. Suena lógico, suena de perogrullo, pero vivimos tiempos subnormales y hasta el 2+2 hay que explicarlo.