Y los estudios demuestran que transforma los sistemas inmunológicos de los niños en solo 28 días.

Un experimento innovador en Finlandia reemplazó la grava y el asfalto en los patios de juego de guarderías con parches de suelo forestal, completos con musgos, hojarasca y vegetación silvestre bajo los árboles.
Los resultados fueron asombrosos: en solo 28 días, los niños que jugaban en estos patios re-salvajizados desarrollaron microbiomas de piel e intestino más diversos, junto con niveles más altos de células T reguladoras. Esto sugiere que la hipótesis de la biodiversidad —la idea de que nuestros entornos urbanos estériles están vinculados a las crecientes tasas de alergias y enfermedades autoinmunes— es una realidad tangible que podemos cambiar simplemente reintroduciendo la red microbiana de la naturaleza en nuestras vidas diarias.
Este cambio de la jardinería estética a la micro-biodiversidad funcional es la fuerza impulsora detrás de los esfuerzos modernos de re-salvajización. Ya sea que manejes un amplio jardín trasero o un pequeño balcón urbano, introducir hojarasca nativa, musgo y sustratos vivos sirve como una inversión directa en la salud humana. Al reemplazar superficies estériles como la grava o el caucho con superficies vivas, estamos haciendo más que crear corredores para la vida silvestre; estamos reconstruyendo la base microbiana esencial para la resiliencia humana. Abrazar la complejidad natural —con toda su suciedad— es un paso fundamental hacia un futuro más saludable tanto para nuestras familias como para el planeta.
fuente: Roslund, A. S., Puhakka, R., Grönroos, M., Nurminen, N., Oikarinen, S., Gazali, A. M., … & Sinkkonen, A. (2020). Biodiversity intervention enhances immune regulation and health-associated commensal microbiota among daycare children. Science Advances.