
Como cada lunes por la tarde, el hogar de jubilados Bonaparte, en el barrio bilbaíno de Santutxu, se preparaba para una de sus actividades más concurridas. Cartones, rotuladores y mesas listos para cantar línea o bingo en partidas donde cada cartón cuesta apenas 20 céntimos. Sin embargo, esta semana la rutina se ha visto alterada por una advertencia policial que ha dejado preocupados a muchos de los asistentes. @libertaddigital













