Por si no hubiera suficiente fauna en el gimnasio…

Por si no hubiera suficiente fauna en el gimnasio...

Es el primer estudio ‘fitness’ en el que los clientes entran ya a cuatro patas y con la lengua fuera. Hoy corretean por las esterillas siete perros. Entran moviendo la cola con energía ‘crossfit’, se miran al espejo sin complejos. Solo falta Rastreator liberando estrés tras 8 horas comparando seguros. Todos se saludan oliéndose el trasero con deje festivo. Es día de inauguración. Después de la clase habrá barra libre de ‘capawcinos’ (la versión perruna del capuchino). Alguno prueba la barra de ballet con ojos desencajados. Otro se tumba junto a las pesas con cara de superioridad. En breve toca la postura del perro boca abajo. “No garantizamos 100% la efectividad de las clases –se ríe la dueña-, pero es la mejor manera de hacer planchas”. Nadie se lo discute. Aquí es imposible no asentir con un “¡guau!”. @elperiodico

Por si no hubiera suficiente fauna en el gimnasio...