Venimos de aquí.


Mirad el lado bueno. Con la tontería la buena de Inés va a aprender un poco de historia. La muy inocente pensaba que los abertzales pintaban dianas sobre nombres de gente que luego moría porque eran aficionados a la futurología.

Lo de los enchufes en este país no tiene sentido.
Gracias a su afán de protagonismo todo el mundo pudo ver que es una profunda paleta. Pues ahí la tienes, de asesora en el parlamento europeo.