Por cierto… Con el paso de los años me he fijado en que, si bien todo el mundo finge en mayor o menor medida, o en algunos momentos… hay personas que viven en un constante fingimiento. Gente que no tiene una forma natural de hablar, de actuar, ni de opinar, que son como un actor interpretando un papel las 24 horas del día y que además se nota. Ni reír de forma natural saben.
Es algo que me pone muy nervioso.