
En mi colegio había un chaval que se llamaba “zulalednegami” (imagen de la luz al revés).
Buscando en Google… veo que trascendió.
Alejandro Martínez (Vitoria) da cuenta de un compañero de trabajo quien puso a su hijo el nombre de Zulalednegami. Es simplemente “Imagen de la luz” leído al revés. El sistema para elegir el nombre fue el de pronunciar varios hasta que la criatura sonrió. Don Alejandro razona que “menos mal que el niño no se rio ante El periódico independiente de la mañana“. @libertaddigital