
La medida, impulsada por la Administración de Ciberespacio de China (CAC), busca frenar la propagación de falsedades y reforzar la credibilidad de quienes ejercen influencia online. A partir de ahora, cualquier streamer o influencer con más de un millón de seguidores que quiera abordar asuntos como medicina, derecho o historia deberá acreditar la formación adecuada: un título universitario, una certificación oficial o una licencia reconocida. No es solo una formalidad: es un requisito para poder opinar con autoridad. @elespanol
Iba a estar gracioso que le pidieran lo mismo a los ministros 😀








