Eldfell, la erupción volcánica en la que los lugareños enfriaron y detuvieron el avance de la lava con agua de mar

La catástrofe natural provocó una enorme crisis en la isla y llevó a su evacuación temporal. Tras la caída de la ceniza volcánica, que destruyó cientos de casas, vino la amenaza de las lenguas de lava que descendían de la montaña. Cuando el avance del flujo de lava volcánica amenazó con destruir el puerto, la principal fuente de ingresos de la isla, los habitantes ingeniaron un curioso plan para detenerla.

Eldfell, la erupción volcánica en la que los lugareños enfriaron y detuvieron el avance de la lava con agua de mar

El primer intento de enfriar y ralentizar el flujo de lava, rociando el borde de avance con agua de mar, comenzó el 6 de febrero, y aunque el volumen de agua que se bombeaba era bastante pequeño (100 litros por segundo) se detectó que la idea parecía funcionar y el avance de la lava se vio notablemente afectado.

Eldfell, la erupción volcánica en la que los lugareños enfriaron y detuvieron el avance de la lava con agua de mar

A finales de marzo, una quinta parte de la ciudad había sido cubierta por flujos de lava y se requería una mayor capacidad de bombeo. Treinta y dos bombas, cada una con una capacidad de hasta 1000 litros por segundo, fueron traídas desde Estados Unidos. Después de que estas bombas comenzaron a enfriar el flujo que avanzaba hacia la ciudad, su movimiento se desaceleró dramáticamente y pronto se detuvo.

Eldfell, la erupción volcánica en la que los lugareños enfriaron y detuvieron el avance de la lava con agua de mar

Un curioso efecto inesperado de la operación de enfriamiento de la lava fue el depósito de grandes cantidades de sal donde se roció agua de mar sobre la lava. Grandes extensiones de flujo quedaron incrustadas con extensos depósitos blancos, y se estimó que se depositaron hasta 220.000 toneladas de sal en total.

La historia completa está en @documentalium

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