

Os voy a contar una de las que yo he visto…
Hace muuuchos años hicimos una mini quedada finolier clandestina en Madrid. Fuimos a comer y cuando tocó pagar, se repartió el pago a partes iguales. El destino quiso que sobrase una moneda de 1 o 2 euros, así que decidimos dejarla como propina. Uno de los asistentes dijo “yo no he tomado café”, y ni corto ni perezoso cogió la moneda.
Tal día como hoy se lo seguimos recordando como humillación de por vida.