Obvia interesadamente (como cualquier argumento feminista) que con los hombres pasa exactamente lo mismo, pero con la musculación, la altura y el pelo. Pura competitividad reproductiva (sin reproducirse).
Obvia interesadamente (como cualquier argumento feminista) que con los hombres pasa exactamente lo mismo, pero con la musculación, la altura y el pelo. Pura competitividad reproductiva (sin reproducirse).