El Juez procesa a Íñigo Errejón y le enfrenta poéticamente a la ley con la que tanto nos dio la turra.

Llevamos suficientes años aquí para ver a Rufián asociar la delincuencia a los inmigrantes y a Errejón procesado por vioIencia contra la mujer.

El Juez procesa a Íñigo Errejón y le enfrenta poéticamente a la ley con la que tanto nos dio la turra.

La resolución dictada este viernes indica que «el principal indicio probatorio» contra Errejón es la declaración de Mouliaá. «Si la versión de la Sra. Mouliaá resulta creíble o no, o si lo es la del Sr. Errejón en un presunto delito contra la libertad sexual cometido en la intimidad (ascensor, habitación y casa del investigado), en el que no hay testigos presenciales, sino de referencia y dictámenes periciales, es una cuestión que corresponde a un tribunal sentenciador, pues el instructor únicamente debe limitarse a determinar si existen unos mínimos indicios para que la causa llegue a juicio oral».

El Juez procesa a Íñigo Errejón y le enfrenta poéticamente a la ley con la que tanto nos dio la turra.

Lo mejor es que todos sabemos que esto es una milonga de Elisa Mouliaá, y eso lejos de quitarle valor, lo hace aún más poético.